Sí, aquel catalán hiperactivo de Sabadell que duró en la casa de Guadalix lo mismo que un costillar a Falete...
Bien, pues el otro día, paseando por la ciudad condal, me cruzo con una tienda con este curioso nombre:
¡AHORA LO ENTIENDO TODO! - exclamé - Ahora entiendo la razón de la hiperactividad, predisposición y poca vergüenza de este hombre.Claro, siempre en un globo... ¡A saber lo que consumía!

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